Si eres dueño de un negocio pequeño y te planteas qué web necesito para mi negocio pequeño sin pagar de más, probablemente hayas recibido presupuestos que te han dejado alucinando. Cinco mil euros, ocho mil, una "solución integral" con cosas que ni sabes qué son. La realidad es que la mayoría de negocios pequeños no necesitan ni la mitad de eso. Necesitan una web que funcione, que la gente la encuentre y que convierta. Todo lo demás es ruido.
Las bases: qué SÍ necesitas sí o sí
Vamos a lo concreto. Cualquier negocio pequeño que se respete necesita esto:
- Un dominio a tu nombre. Cuesta entre 7 y 15 € al año. Si tu negocio se llama "Peluquería Marta", compra peluqueriamarta.es. Punto.
- Hosting. El servidor donde vive tu web. Entre 3 y 8 € al mes es suficiente para 99 de cada 100 negocios pequeños. Olvídate de planes "premium" de 30 €/mes si solo necesitas que tu web cargue rápido y no se caiga.
- Diseño responsive. Es decir, que se vea bien en el móvil. Hoy el 80 % de tus clientes te busca desde el teléfono. Si tu web se ve hecha polvo en móvil, pierdes clientes seguros.
- Una página de contacto que funcione. No necesita ser complicada. Un formulario donde dejen nombre, teléfono y mensaje. Si eres restaurante, que puedan hacer una reserva rápida. Si eres tatuador, que vean tu portafolio y que manden un email con la idea del tatuaje.
- SEO básico hecho. Títulos bien escritos, descripciones de página, que Google entienda qué haces. No necesitas un especialista SEO de 1.500 € al mes. Necesitas que esté hecho bien desde el principio. Y cuesta lo mismo hacer una web bien que hacerla mal.
Una web simple que funciona vende más que una web complicada que confunde.
Lo que probablemente NO necesitas (aunque te lo vendan)
Aquí viene lo importante. Escúchame bien:
- Tienda online si no vendes online. Si eres peluquería, clínica, taller o gimnasio, ¿para qué una tienda? Cuesta entre 300 y 600 € más. Necesitas un catálogo bonito y un botón de contacto. Punto. A menos que de verdad vendas productos por internet, no lo hagas.
- Animaciones y efectos raros. Sí, quedan bonitos. No, no venden más. Si tu web tarda 5 segundos en cargar porque tiene 400 animaciones, pierdes clientes. Los estudios dicen que el 40 % abandona una web que tarda más de 3 segundos.
- Un blog que nadie va a escribir. "Vamos a poner un blog para posicionarte en Google." Vale. ¿Quién escribe? ¿Cada semana? ¿Dos artículos? Si no vas a escribir, no lo hagas. Un blog muerto perjudica más que ayuda. Si eres abogado o consultor y tienes tiempo, sí. Si eres dueño de un taller y apenas tienes tiempo, no.
- Integraciones raras que "tal vez algún día uses". Conectar tu web con 15 herramientas diferentes cuesta tiempo de desarrollo y dinero. Si de verdad la necesitas (un sistema de gestión de citas, por ejemplo), vale. Si es "por si acaso", no.
- Diseño personalizado de cero. No estoy diciendo que tu web sea fea. Estoy diciendo que un tema de WordPress bien elegido (50-100 €) y personalizado correctamente cuesta 400 € en lugar de 1.500 €. Funciona igual. Se ve bien igual.
Cuánto deberías pagar realmente
Rango real para un negocio pequeño sin complicaciones:
- Hacerla tú mismo con Wix o Squarespace: 0 € de desarrollo, 150-300 € al año de hosting. Ventaja: es rápido. Desventaja: tienes que saber, no es optimizable para SEO y si quieres algo especial, estás limitado.
- Freelancer en plataformas (Fiverr, Upwork): 200-600 €. Ventaja: barato. Desventaja: calidad variable, muchas veces no es responsive, no está optimizado, y cuando el freelancer desaparece, no tienes a quién llamar.
- Agencia pequeña o autónomo local (como Distrito 11): 400-800 €. Incluye dominio, hosting el primer año, diseño profesional, responsive, SEO básico, formulario de contacto. Ventaja: alguien que responde cuando la web falla. Desventaja: pagas un poco más al principio, pero dormirás tranquilo.
- Agencia grande: 2.000-5.000 € en adelante. Solo si necesitas cosas complejas: tienda real, sistema de reservas integrado, funcionalidades personalizadas.
La web más cara no es la mejor. La mejor es la que convierte.
Los costes que nadie cuenta después son estos: dominio renovación (7-15 € al año), hosting renovación (3-8 € al mes), mantenimiento si algo falla (50-100 € si lo llamas a alguien), cambios pequeños (100-200 € si pides que se modifique algo cada 6 meses). En total, entre 100 y 200 € anuales después de la inversión inicial.
Preguntas que deberías hacer antes de contratar
Cuando pidas presupuesto, estos son los puntos no negociables:
- ¿Incluye dominio y hosting el primer año? Si no, es que intentan separar facturación.
- ¿Es responsive (funciona en móvil)? Si dudan, no.
- ¿Quién mantiene la web después? ¿A quién llamo si falla?
- ¿Cuánto cuesta un cambio pequeño después (cambiar un teléfono, añadir un servicio)?
- ¿Está optimizada para Google desde el principio o me venden SEO después por 500 € más?
- ¿Cuál es el tiempo de entrega? Si dicen 15 días para una web pequeña, están mentiendo o cogen 10 trabajos a la vez.
La conclusión que te importa
No necesitas gastarte 3.000 € si tu negocio es pequeño. Necesitas entre 400 y 800 € en una web que funcione, que se vea bien, que la gente la encuentre y que convierta. El resto es venta de aire.
Si alguien te vende "soluciones integrales" por 5.000 €, pregunta exactamente qué incluye. Probablemente el 70 % son cosas que nunca vas a usar.
Preguntas frecuentes
¿Es suficiente una web de 400 € para mi negocio pequeño?
Sí, si es pequeño y no vendes online. Incluye lo esencial: dominio, hosting, diseño responsive, formulario de contacto y SEO básico. Si necesitas tienda online o integraciones complejas, sube a 600-800 €. Pero 400 € es suficiente para 80 de cada 100 negocios pequeños.
¿Cuánto cuesta el hosting y el dominio cada año después de la web?
El dominio entre 7 y 15 € al año, el hosting entre 3 y 8 € al mes (entre 36 y 96 € anuales). Total: 50-110 € al año. Si te piden más, busca otro proveedor. Es lo que cuesta mantenerla viva, no es mantenimiento.
¿Necesito un blog para posicionarme en Google?
No si no vas a escribir. Un blog muerto (un artículo de hace 2 años) perjudica. Si tienes tiempo y ganas de escribir cada 15 días, adelante. Si no, enfócate en que tu web principal esté bien optimizada. Es suficiente.
¿Qué es mejor: hacer la web yo mismo o pagar a alguien?
Si sabes de tecnología y tienes 20 horas libres, hazla tú con Wix. Si no, paga. Ahorras 300-400 € pero pierdes 40 horas de tu vida y el resultado probablemente no sea profesional. Usa ese tiempo en vender, que es lo que sabes hacer.
¿Quieres una web así para tu negocio?
Diseño a medida desde 400€. El dominio y el hosting van a tu nombre, unos 7€ al año. Te lo dejamos todo funcionando.
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